Luis Agüero Wagner

arsenio

Fernando Lugo. Arsenio Erico y el gol perdido de Angel Labruna

Escrito por luisaguerowagner 20-06-2011 en General. Comentarios (20)

Fernando Lugo. Arsenio Erico y el gol perdido de Angel Labruna

Buscando propaganda política en el área adversaria, el gobierno del cura Fernando Lugo anotó un gol en contra en la historia del fútbol argentino

Con un apoteósico cholulaje futbolero, la politiquería paraguaya decidió utilizar a principios del año 2010, la repatriación de los restos del máximo goleador en la historia del fútbol argentino, el paraguayo Arsenio Erico, como una demostración patriotera de ?nacionalismo? deportivo.

El ?paraguayo de oro?, el ?hombre de mimbre?, el ?Saltarín Rojo? que hacía delirar a los fanáticos de los ?diablos rojos? de Avellaneda, el Club Atlético Independiente ?conocido como rey de copas por sus éxitos internacionales- volvió así para ser de vuelta sepultado en el Paraguay que lo vio nacer, pero que muy poco pudo deleitarse de las dotes del ?malabarista del balón?.

Fue Argentina el país donde brilló, y que en generoso ofrecimiento, le tentó con defender sus colores nacionales en el mundial organizado por Mussolini en Italia, en 1938. Con el pundonor que caracterizaba a la gente de aquel tiempo, Erico declinó la distinción.
El astro del Real Madrid Alfredo Di Stéfano, considerado por los anti-maradonianos como el mejor jugador argentino de todos los tiempos, se declaró en una oportunidad un simple imitador de Erico, a quien confesaba, ?vi hacer las mejores cosas con el taco, siendo niño e hincha de Independiente?. El escritor francés, Paul Morand, cuando los vio jugar, lo comparó con el gran bailarín ruso Vaslav Nijinsky. El poeta del tango Cátulo Castillo le dedicó una de sus canciones, cuyos versos decían: "Pasará un milenio sin que nadie / repita tu proeza / el pase de taquito o de cabeza / Y todo lo hacía con elegancia de bailarín". Eduardo Galeano escribió sobre él: "Tenía, escondidos en el cuerpo, resortes secretos. Saltaba el muy brujo, sin tomar impulso, y su cabeza llegaba siempre más alto que las manos del arquero, y cuando más dormidas parecían sus piernas, con más fuerza descargaban de pronto latigazos al gol".

Los restos de Erico, a quien el museo de la historia de la ciudad de Buenos Aires recuerda en un sitio de honor, fueron exhumados el 23 de febrero de 2010, para luego ser trasladados al Paraguay. Muchos alegaban que los restos estaban a punto de terminar en una fosa común.

Así volveria a su Paraguay natal, país de corta memoria donde los sitios históricos se encuentran en total estado de abandono, y donde de tumbas de héroes ni siquiera se conoce el sitio. Leer más:

 http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/72137/fernando-lugo-arsenio-erico-y-el-gol-perdido-de-angel-labruna


Buscando propaganda política en el área adversaria, el gobierno del cura Fernando Lugo anotó un gol en contra en la historia del fútbol argentino

Con un apoteósico cholulaje futbolero, la politiquería paraguaya decidió utilizar a principios del año 2010, la repatriación de los restos del máximo goleador en la historia del fútbol argentino, el paraguayo Arsenio Erico, como una demostración patriotera de ?nacionalismo? deportivo.

El ?paraguayo de oro?, el ?hombre de mimbre?, el ?Saltarín Rojo? que hacía delirar a los fanáticos de los ?diablos rojos? de Avellaneda, el Club Atlético Independiente ?conocido como rey de copas por sus éxitos internacionales- volvió así para ser de vuelta sepultado en el Paraguay que lo vio nacer, pero que muy poco pudo deleitarse de las dotes del ?malabarista del balón?.

Fue Argentina el país donde brilló, y que en generoso ofrecimiento, le tentó con defender sus colores nacionales en el mundial organizado por Mussolini en Italia, en 1938. Con el pundonor que caracterizaba a la gente de aquel tiempo, Erico declinó la distinción.
El astro del Real Madrid Alfredo Di Stéfano, considerado por los anti-maradonianos como el mejor jugador argentino de todos los tiempos, se declaró en una oportunidad un simple imitador de Erico, a quien confesaba, ?vi hacer las mejores cosas con el taco, siendo niño e hincha de Independiente?. El escritor francés, Paul Morand, cuando los vio jugar, lo comparó con el gran bailarín ruso Vaslav Nijinsky. El poeta del tango Cátulo Castillo le dedicó una de sus canciones, cuyos versos decían: "Pasará un milenio sin que nadie / repita tu proeza / el pase de taquito o de cabeza / Y todo lo hacía con elegancia de bailarín". Eduardo Galeano escribió sobre él: "Tenía, escondidos en el cuerpo, resortes secretos. Saltaba el muy brujo, sin tomar impulso, y su cabeza llegaba siempre más alto que las manos del arquero, y cuando más dormidas parecían sus piernas, con más fuerza descargaban de pronto latigazos al gol".

Los restos de Erico, a quien el museo de la historia de la ciudad de Buenos Aires recuerda en un sitio de honor, fueron exhumados el 23 de febrero de 2010, para luego ser trasladados al Paraguay. Muchos alegaban que los restos estaban a punto de terminar en una fosa común.

Así volveria a su Paraguay natal, país de corta memoria donde los sitios históricos se encuentran en total estado de abandono, y donde de tumbas de héroes ni siquiera se conoce el sitio. Leer más:

 http://www.diariosigloxxi.com/texto-diario/mostrar/72137/fernando-lugo-arsenio-erico-y-el-gol-perdido-de-angel-labruna